martes, 31 de marzo de 2009

Run

Run away from all your boredom...
Corre.
Podrías hacerlo así, hasta la eternidad.
Dar vueltas y más vueltas al parque hasta limpiar la última gota de veneno que le has inoculado a tu cuerpo.
Aprender de nuevo a respirar mientras se agotan las bolsas de oxígeno en tus pulmones.
Correr al ritmo de Placebo, de Manu Chao.
Tus tobillos son ahora la guitarra ahora la batería.
Los músculos de tus piernas son un grito de llegada.
Las rodillas, el agujero en el que nadamos cada día con la esperanza de alcanzar el otro lado.
Los brazos, la voluntad de no decaer, que no se note que puedo caer, que no dejaré que te empujes.

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