jueves, 12 de enero de 2012

Latidos

He visto cómo la luz juega en Lisboa.

He visto la luna llena sobre la Acrópolis de Atenas y he danzado en las aguas transparentes del Egeo.

He contemplado los horizontes de Madrid pensando que serían eternos.

He disfrutado del esplendor de la primavera en los campos de Extremadura.

He llorado, he reído y todavía recuerdo algunos motivos.


No comprendí la materia hasta que no la tuve delante en Lanzarote.

Me emocioné ante el azul imposible de los almendros en flor que Van Gogh pintó para su sobrino.

El viaje más largo que hice fue el de retorno a casa.

Como Ulises en el Hades de “La Odisea”, hablé con mis muertos y me subí a las columnas del Teatro Romano de Mérida sabiendo que seguiría acordándome de aquel momento cincuenta años después.

Sé que he vivido decenas de instantes únicos, con personas que también fueron únicas. Pero nada como sentir por primera vez el latido acelerado del corazón de mi bebé con tan sólo nueve semanas de vida.

Foto: Adraga, Lisboa

2 comentarios:

el secreto de la vainilla dijo...

hala! enhorabuena!!

Arwen dijo...

¿Estás embarazada? ¡Enhorabuena! Vas a ser una madre increíble! Besos y a ver si consigo verte antes de que nazca para darte un abrazo de los buenos.