viernes, 15 de agosto de 2008

Variación sobre un mismo tema


Suspendidos en el aire, como si fuésemos acróbatas de circo.
Suspendidos en el tiempo, como si el resto de lo que sucede en el mundo ni existiese ni importe.
Hay que esforzarse por comer, por parar cinco minutos, por hablar de otros temas, por pensar en otros planes.
Suspendido mi verano, la energía se regenera con una conversación revolucionaria sobre los bancos, la familia; con un cumpleaños, cantar a voz en grito hasta que llega la del coro y me despierta. Hasta que abres los ojos y es el día siguiente. Y ya no hay noches de piedra y polvo ni columpio. Tan sólo el día siguiente y los posos.

Foto: Cefe López / Festival de Mérida

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